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Tierra de contrastes, Extremadura constituye un destino idóneo para quienes quieren entrar en contacto con una realidad nueva, sorprendente y estimulante. Un viaje a través de ella se convierte en un verdadero paseo por la historia, marcando cada recorrido con distintos telones de fondo, con los cambios de unos paisajes a otros. ¡Vívela!

 

Extremadura Villuercas-Jara-Ibores - Ruta por

Dónde ir

Villuercas-Jara-Ibores - Ruta por

Qué hacer

 

SIERRA DE LAS VILLUERCAS Y LOS IBORES

Las 76251 ha sujetas a protección, se localizan en el cuadrante suroriental de la provincia de Cáceres, entre el Campo Arañuelo, al norte, y las Vegas Altas del Guadiana, ya en tierras pacenses, al sur. La marca provincial con Toledo y los Llanos trujillanos, delimitan respectivamente el sector oriental y ocicental de la ZEPA.

Afectando a catorce términos municipales, la zona ofrece una continuidad de protección con Puerto Peña y Sierra de Los Golondrinos, a través del valle del Guadarranque, incluso en la ZEPA, y el Corredor Ecológico y de Biodiversidad del Río Guadalupejo.

ÍNDICE:


PROTECCIÓN LEGAL

En virtud de la Directiva de Aves (79/409/CEE), fue clasificada como Zona de Especial Protección para las Aves en el año 2000, mediante el Decreto 232/2000, de 21 de noviembre, por el que se clasifican nuevas zonas de especial protección para las aves en la Comunidad Autónoma de Extremadura.

Igualmente, el lugar está impuesto como Lugar de Importancia Comunitario (LIC), en cumplimiento de la Directiva de Hábitats (92/43/CEE) para formar parte de la Red Natura 2000.

SITUACIÓN

Las comarcas de Villuercas e Ibores se sitúan en el extremo sureste de la provincia de Cáceres, limitando ampliamente por el sur con la provincia de Badajoz, y por el este con Toledo. La ZEPA se encuentra rodeada por extensas zonas llanas o de relieves suaves, como la vega del Río Tiétar en Campo Arañuelo por el norte, los llanos de Trujillo al oeste, o las vegas altas del Guadiana hacia el sur, todas ellas con grandes valores ambientales y paisajísticos, dando lugar a unas de las áreas de Extremadura que acaparan mayor biodiversidad.

Villuercas - Cabañas del Castillo

Ruta de las Villuercas - Cabañas del Castillo

La disposición transversal de las sierras, orientadas al noreste y suroeste, da lugar a que los ríos que nacen de estos valles viertan tanto a la cuenca del Tajo como a la del Guadiana. Así, los tributarios del Tajo son los ríos Ibor, Viejas, Almonte y Gualija, y los del Guadiana son los ríos Ruecas, Gargáligas, Guadarranque y Guadalupejo.

La ZEPA tiene una superficie de 76.251 ha, que incluye los términos municipales de Alía, Berzocana, Cabañas del Castillo, Cañamero, Castañar de Ibor, Navalvillar de Ibor, Navezuelas, Robledollano, Guadalupe, Villar del Pedroso, Carrascalejo, Garvín de la Jara, Peraleda de San Román y Valdelacasa del Tajo.

ACCESOS

Dada la gran superficie que abarca la ZEPA, existen varios accesos posibles. Guadalupe es la mejor referencia para llegar a cualquier sitio, ya que su situación central dentro de la comarca, permite enlazar con facilidad con las demás carreteras.

Desde la autovía A-66/E-90 (Madrid-Lisboa) podemos entrar a Los Ibores tomando el desvío hacia Guadalupe por la EX-118 a la altura de Navalmoral de la Mata, introduciéndonos pleidnte en esta comarca. Una vez que pasamos Castañar de Ibor y Navalvillar de Ibor, podemos continuar hacia Guadalupe, desde donde otras carreteras nos adentran en las Villuercas.

También desde la A-66/E-90, en Miajadas, siguiendo el desvío hacia Logrosán por la EX-102, se llega hasta Cañamero y desde allí a Guadalupe. Si viajamos por la N-430 (Mérida-Ciudad Real), entre las localidades de Acedera y Obando parte la EX-116 en dirección a Guadalupe, discurriendo entre extensas zonas adehesadas y ascendiendo suavemente hasta llegar a Puerto Llano, cruce de carreteras donde podemos optar entre seguir hacia Guadalupe o desviarnos hacia Cañamero, que da paso a los valles situados más al oeste.

EQUIPAMIENTO

Se puede visitar el Vivero de Cañamero, gestionado por la Dirección General de Medio Ambiente, donde se cultivan numerosas especies autóctonas para dedicarlas a la reforestación. A lo largo de un pequeño itinerario guiado existen paneles temáticos que ofrecen información sobre las diferentes especies de árboles y matorrales que se cultivan.

HISTORIA

Existen numerosas pinturas rupestres en los roquedos y abrigos de cuarcita de las sierras, principalmente dibujos esquemáticos, que dejaron como testigos los primeros pobladores. Los celtas edificaron varios castros en la zona, como el del Cerro de San Cristóbal en Cañamero, siendo famosas las joyas de esa época encontradas en Berzocana, de gran valor histórico.

Los macizos de Villuercas fueron refugio de los pueblos prerromanos que se defendieron en estos recónditos valles de la dominación romana. Así, los principales restos romanos se encuentran en la periferia de la comarca, las columnas y arcos existentes en las orillas del Embalse de Valdecañas, donde quedó sumergida la villa de Augustobriga.

Del período de dominación árabe han quedado edificaciones de gran belleza e interés, como el castillo de Cabañas del Castillo o el poblado de Solana de Cabañas, en un excelente estado de conservación.

RECOMENDACIONES

Se recomienda la primavera y el otoño para visitar la ZEPA. La entrada desde Nalvamoral de la Mata cruzando Los Ibores en noviembre y diciembre es espectacular, mostrando una gran variedad de colores por la presencia de numerosos árboles de hoja caduca.

Guadalupe es lugar de visita obligado para todo aquel que se acerque a Las Villuercas.

La importancia de algunas especies de flora, raras y amenazadas, hace recomendable que no se recolecten plantas en el campo. Las actividades de escalada requieren autorización previa.

RUTAS


En esta extensa zona se recomienda la realización de una serie de itinerarios que nos ayudan a conocerla en profundidad.

BOHONAL DE IBOR – GUADALUPE

Longitud total: 70 km.

Debe ser realizada en automóvil. Desde Bohonal y continuando por Castañar y Navalvillar de Ibor hasta Guadalupe, se descubren paisajes serranos de gran belleza. Se atraviesan zonas de olivar, alisedas, encinares, alcornocales, quejigares, castañares y algunas repoblaciones de pinar. Antes de llegar a Guadalupe, existe un mirador desde donde se contempla el Monasterio y la arquitectura rural de esta localidad. Muy cerca del mirador se encuentra la Ermita del Humilladero, lugar de parada y oración de los peregrinos antes de entrar en Guadalupe.

Se recomienda ascender al Pico Villuercas (1600 m) por la carretera asfaltada que conduce a la antigua base militar, desde donde se contempla un impresionante paisaje y desde donde se domina un extenso territorio. El ascenso al pico permite otras vistas panorámicas de los diferentes valles (valle del Viejas y Valle del Ibor), así como al antiguo Pozo de las Nieves, donde se conservaba la nieve durante todo el año para ser usada por la población.

El final de la ruta, en Guadalupe, hace obligatoria la visita al Monasterio así como recorrer sus calles, con muestras de la arquitectura típica de ésta comarca.

NAVEZUELA – GUADALUPE

Comienza la ruta en Navezuelas y se asciende hasta la Sierra de Villuercas, descendiendo después al valle del Río Viejas. Muy interesante para conocer de cerca la vegetación de alcornocal, robledal y bosque-galería de alisos.

CABAÑAS DEL CASTILLO – MOLINO DEL RISQUILLO

Desde Cabañas parte un camino a la salida del pueblo que baja en dirección a la Garganta de Santa Lucía, cruzando encinares, alcornocales y zonas de abruptos matorrales. Un precioso puente de piedra cruza la garganta entre alisedas y un estrecho camino lleva hasta el molino, ubicado en un privilegiado rincón de la sierra, próximo un encajonado roquedo llamado "La Apretura".

Iglesia de Berzocana
Iglesia de Berzocana

CAÑAMERO – CABAÑAS DEL CASTILLO – BERZOCANA

Longitud total: 30 km.

Para realizar en automóvil. Siguiendo la carretera que conduce de Cañamero a Deleitosa, seguimos a lo largo de las laderas de las sierras de la Madrila, Berzocana, Castillejo y Alcornocal, hasta llegar a Cabañas del Castillo. El mirador existente en la entrada del pueblo ofrece una excepcional panorámica de las dehesas que se extienden enfrente. Desde aquí se puede subir al castillo árabe dando un agradable paseo sobre el valle de la Garganta de Santa Lucía. Desde Cabañas continuamos la ruta hacia Roturas y Navezuelas, cruzando un amplio valle y después hasta Berzocana.

CAÑAMERO – GUADALUPE


Ruta señalizada en todo su recorrido para hacer a pie, que comienza en Cañamero y sigue el curso del Río Ruecas hasta bordear el pantano de Cancho del Fresno. Después prosigue ascendiendo, cruzando la famosa pedriza conocida como "melonar de los Frailes", hasta llegar al Castaño del Abuelo y desde allí, entre castañares, hasta Guadalupe.

NATURALEZA

Pocos lugares como Las Villuercas y Los Ibores conservan una vegetación tan diversa como en este conjunto de sierras y valles paralelos, que constituyen un inmenso refugio para el bosque mediterráneo, así como para especies relictas que han quedando aquí acantonadas desde períodos en los que eran otras las condiciones climáticas imperantes.

FAUNA

Destacan las poblaciones de aves, que fueron una de las principales razones de su declaración como ZEPA, en consonancia con la excelente conservación de sus hábitats. Así, destaca la cigüeña negra (más de 5 parejas), alimoche, buitre leonado, águila real, águila perdicera (al menos 15 parejas) y halcón peregrino, nidificando todas ellas en la seguridad de los roquedos de cuarcita. Existe también una colonia de buitre negro en el límite norte de la ZEPA.

Las aves forestales, tanto de dehesa como de bosque alcanzan aquí una notable representación, siendo de los lugares con mayor riqueza de especies. Destacan las poblaciones nidificantes de ruiseñor común, petirrojo, mosquitero papialbo, curruca capirotada, trepador azul, agateador común, herrerillo capuchino, carbonero garrapinos, reyezuelo listado, pico menor, torcecuello, oropéndola o picogordo.

Entre las rapaces, sobresale la abundancia de halcón abejero, gavilán, azor, búho chico, cárabo y búho real. En las gargantas es posible ver mirlo acuático, lavandera blanca, lavandera cascadeña y martín pescador. En los roquedos son frecuentes collalba negra, roquero solitario, colliirojo tizón, chova piquirroja y vencejo real. En las manchas de monte umbrosas se refugia el corzo, siendo espectacular la "ladra" en periodo de celo. También son muy abundantes el ciervo y el jabalí, generando importantes beneficios la organización de monterías y batidas. Otros mamíferos como el gato montés, gineta, garduña, tejón y nutria también están presentes.

Entre los reptiles, el escaso lagarto verdinegro puede verse en las orillas de ríos y gargantas. Son frecuentes también la salamandra, el tritón ibérico y el galápago leproso. En los ríos, abundan el calandino, la boga, el barbo, el cachuelo y la trucha.

FLORA

Existe una notable diferencia de altitud dentro de la ZEPA, que alcanza sus cotas más bajas en sus extremos norte y sur (400 m en Bohonal de Ibor y entre 500 y 600 en el eje Alía-Puerto Rey) y asciende bruscamente en las cadenas montañosas, siendo la cota máxima el Pico Villuercas, con 1600 m de altitud. Esta hecho favorece que existan formaciones vegetales propias de piso mesomediterráneo, el más extendido en Extremadura, pero enriquecido en las cotas más altas por una flora típica de montaña, adaptada al frío e incluso a las nieves.

En la mayor parte del territorio predominan los encinares, mientras que los alcornocales, muy frecuentes en la zona, ocupan los mejores suelos de las umbrías. A partir de los 600 m y hasta los 1200 m, el roble melojo sustituye a encinas y alcornoques, formando bosques contínuos con gran interés botánico. En algunos valles, los robledales alcanzan gran porte, recibiendo un manejo similar al de las dehesas, dando lugar a un paisaje de excepcional belleza. Los robledales más altos suelen presentar gran densidad de árboles, siendo bosques de árboles altos y delgados cuyos pastos son principalmente aprovechados por rebaños de cabras.

También son frecuentes otras especies arbóreas como quejigo, arce de Montpellier, mostajo, almez, avellano y enebro. Los castañares aportan un notable colorido al paisaje durante la otoñada, existiendo ejemplares de gran porte. Los pastizales creados en los castañares son un excelente lugar para observar diferentes especies de orquídeas.

Entre las especies arbustivas deben destacarse los madroñales y lentiscares, muy bien representados en todo el área. Otras especies representativas son brezo rojo, brezo blanco, brecina, jara macho, carpazo, durillo, escoba amarilla, codeso, majuelo, labiérnago, saúco y escaramujo.

En los ríos que nacen en sus estrechos valles, merece destacar la presencia de un peculiar árbol, el loro (Prunus lusitánica), especie propia de los bosques de la Era Terciaria y que encuentra en Villuercas uno de sus mejores reductos, existiendo "loreras" muy bien conservadas, verdaderas joyas botánicas. La mayor parte de las riberas presentan una densa arboleda de alisos, así como sauces y fresnos. En algunas gargantas también hay acebo.

ALREDEDORES


Alía, Bohonal de Ibor, Castañar de Ibor y Navalvillar de Ibor.