Tierra de contrastes, Extremadura constituye un destino idóneo para quienes quieren entrar en contacto con una realidad nueva, sorprendente y estimulante. Un viaje a través de ella se convierte en un verdadero paseo por la historia, marcando cada recorrido con distintos telones de fondo, con los cambios de unos paisajes a otros. ¡Vívela!
TORRE DE LA IGLESIA DE SAN MATEO
Esta torre, construida en 1780 por Pedro Vecino, no presenta ninguna decoración. Es preciso destacar que para la construcción de este conjunto intervinieron arquitectos del siglo XVI tan afamados como Pedro de Ybarra, Pedro de Marquina, Pedro de Ezquerra y Rodrigo Gil de Montañón.
En cuanto al arte mueble, destaca el retablo mayor, de Vicente Barbadillo, que data del s.XVIII. De estética rococó y carácter arquitectónico, está compuesto de tres cuerpos y tres calles, sin policromar. Mención especial tiene la pintura de la capilla meridional del lado del evangelio, donde se encuentra representado el Cristo de la Encina. Finalmente, otro elemento escultórico de gran relevancia es la escultura yacente de finales de la Edad Media que pertenece al enterramiento de la familia Ovando, situada en el presbiterio.