Tierra de contrastes, Extremadura constituye un destino idóneo para quienes quieren entrar en contacto con una realidad nueva, sorprendente y estimulante. Un viaje a través de ella se convierte en un verdadero paseo por la historia, marcando cada recorrido con distintos telones de fondo, con los cambios de unos paisajes a otros. ¡Vívela!
MURALLA ÁRABE
Levantadas por los romanos, de esta época se conserva gran parte y una puerta, la conocida como Arco del Cristo, que probablemente no esté intacta, sino que haya sido modificada. Posteriormente fueron reconstruidas por los visigodos y los musulmanes tras la conquista. En esta época de dominación árabe, los almohades levantan una muralla alrededor de la villa para frenar las conquistas de Alfonso VII y los ataques de las tropas leonesas en 1142.
Contemporánea a la de Badajoz, se ha perdido la mayor parte de su trazado, aunque sigue conservando una forma rectangular con torres almenadas de planta rectangular (Horno, Hierba, Gitanos...), o poligonal (Mochada, Redonda, situadas en las esquinas de la cerca), así como dos de sus puertas. Entre sus torres, es de especial mención la denominada Torre de Bujaco, donde el tapial fue sustituido por mampostería careada y rejuntada con cal. Esta torre está relacionada con la figura del caudillo almohade Abu Jacob, quien atacó la población en 1174, ocupada entonces por los fratres de Cáceres, asociación que más tarde fue conocida como Orden de Santiago, reduciéndolos finalmente en esta torre, donde fueron derogados.