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Tierra de contrastes, Extremadura constituye un destino idóneo para quienes quieren entrar en contacto con una realidad nueva, sorprendente y estimulante. Un viaje a través de ella se convierte en un verdadero paseo por la historia, marcando cada recorrido con distintos telones de fondo, con los cambios de unos paisajes a otros. ¡Vívela!

 

Extremadura Sierra de San Pedro-Los Baldíos - Ruta por

Dónde ir

Sierra de San Pedro-Los Baldíos - Ruta por

Qué hacer

 

SIERRA DE SAN PEDRO (ZEC/ZEPA)

ÍNDICE:

INTRODUCCIÓN

La Zona de Especial Conservación Sierra de San Pedro, declarada también ZEPA y propuesta como Lugar de Interés Comunitario, ocupa 115.032 ha a ambos lados del tercio oeste de la línea que marca los límites provinciales entre Cáceres y Badajoz. Integra la mayor parte de la Sierra de San Pedro, siendo esta en realidad el nombre genérico dado a un conjunto de pequeñas sierras que no sobrepasan los 700 metros, desde las que se vierten aguas tanto a la cuenca del Tajo, como a la del Guadiana, y que representan la esencia misma del boque y matorral mediterráneos.

PROTECCIÓN LEGAL

En 1989, en aplicación de la Directiva de Aves (79/409/CEE), se clasifica esta zona como Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA), atendiendo a la normativa europea de obligado cumplimiento.

Posteriormente, al promulgarse la Ley 8/98 de Conservación de la Naturaleza y de Espacios Naturales de Extremadura, se incluye dentro de la Red de Espacios Naturales Protegidos con la figura de Zona de Especial Conservación (ZEC), conservando los mismos límites que la ZEPA.

SITUACIÓN


La ZEC ocupa la mayor parte de las formaciones montañosas de la Sierra de San Pedro, que conforman junto a la Sierra de Montánchez y el macizo de Villuercas, el arco invertido que establece la línea divisoria entre las cuencas de los ríos Guadiana y Tajo. El núcleo central de este extenso espacio protegido está constituido por sierras de mediana o baja altitud orientadas hacia el noroeste, que destacan al estar rodeadas por terrenos de escasa elevación, como es el caso de los Llanos de Brozas y Cáceres.

El límite más oriental se encuentra en la Sierra de Enmedio, en las proximidades de Cordobilla de Lácara, continuando con las Sierras de los Pajonales, Sierra del Aljibe y Sierra de la Umbría, entre las localidades de Aliseda, Alburquerque, Herreruela, Salorino y Puebla de Obando. El límite oeste, casi en la frontera con Portugal, se sitúa en la Sierra de Santiago, en la localidad de Santiago de Alcántara.

La zona menos abrupta del espacio se encuentra en el suroeste, coincidiendo con las dehesas sobre terrenos suavemente alomados del valle del Río Zapatón y del embalse de Peña del Águila, en Villar del Rey. Se trata de uno de los espacios protegidos de mayor superficie y las 115.032 ha que ocupa, se reparten entre los términos municipales de Badajoz, Villar del Rey, Alburquerque, San Vicente de Alcántara, Valencia de Alcántara, Santiago de Alcántara, Salorino, Herreruela y Aliseda.

ACCESOS

Las localidades de referencia para acceder a Sierra de San Pedro son las ciudades de Cáceres y Badajoz, ambas bien comunicadas.

Desde Cáceres, se recomienda tomar la N-521 en dirección a Valencia de Alcántara, que nos conduce por el límite norte del espacio, pasando por Aliseda y Herreruela. Desde ambas localidades podemos tomar las carreteras que se dirigen hacia Alburquerque, atravesando el interior de la ZEC por lugares con excelentes vistas panorámicas. Continuando hacia Valencia de Alcántara, rodeamos el límite oeste y podemos recorrer la zona sur.

Desde Badajoz, siguiendo la EX-110 en dirección a Valencia de Alcántara, entramos en Sierra de San Pedro por el sur. Antes de pasar el puente sobre el Río Zapatón, podemos optar entre seguir hacia Valencia de Alcántara o desviarnos a Villar del Rey. En el primer caso, se recomienda llegar hasta San Vicente de Alcántara desde donde puede cruzarse al otro lado de las sierras, siguiendo la carretera que conduce a Salorino a través de Puerto Hélice, con unas vistas panorámicas inigualables. Si entramos por Villar del Rey, continuamos la carretera hasta Aliseda, atravesando el corazón de Sierra de San Pedro, en un recorrido con posibilidad de realizar numerosas paradas. Además desde la EX-100, que une Cáceres y Badajoz, es recomendable tomar la carretera que se dirige a Aliseda, con escaso tráfico y con bellas panorámicas de la sierra, pudiendo observarse numerosas especies.

EQUIPAMIENTO

En la actualidad no existe ningún Centro de Interpretación en Sierra de San Pedro, pero está prevista su construcción. Las principales rutas están señalizadas y los lugares más frecuentados por los visitantes cuentan con paneles temáticos con información general.

HISTORIA


En toda la zona existen numerosas evidencias del paso de otras culturas y pueblos a lo largo de los siglos, pero merecen especial mención los dólmenes megalíticos existentes en los terrenos graníticos de San Vicente de Alcántara y Valencia de Alcántara, algunos de ellos con un excelente estado de conservación.

RECOMENDACIONES

La presencia de numerosos nidos de especies protegidas hace necesario que el visitante utilice exclusivamente las rutas recomendadas. El acceso a las fincas particulares requiere una autorización previa de los propietarios.

La importancia en esta zona de la actividad cinegética, especialmente de las monterías de ciervo y jabalí, hacen necesario extremar las precauciones entre los meses de noviembre y enero.

Se recomienda la visita a la Sierra de San Pedro en cualquier época del año. En septiembre es especialmente espectacular la berrea del ciervo y en invierno, desde los puntos más altos y al atardecer, pueden contemplarse los grandes bandos de palomas volando hacia los dormideros.

RUTAS

Dentro de esta Zona de Especial Conservación se recomienda realizar una serie de rutas para conocerla en su totalidad y disfrutar de sus bellos parajes.

Puente Río Herreruela
Puente sobre el río Herreruela

ALBURQUERQUE – HERRERUELA

Desde Alburquerque parte una carretera en dirección a Herreruela. A lo largo de este recorrido, puede contemplarse la progresiva transformación de la vegetación desde los pastizales hasta las formaciones boscosas originales. En el primer tramo destacan los pastizales rodeados por paredes de piedra, y los escobonales que crecen entre los berrocales de granito. A medida que avanzamos aparecen las primeras dehesas, muy aclaradas, que poco a poco se van transformando en un tapiz continuo de árboles.

Al llegar a las laderas de la sierra, pueden observarse formaciones de bosque y matorral mediterráneo bien conservadas, la vegetación original que en otros tiempos cubría gran parte del territorio. A mitad del recorrido podemos desviarnos hacia San Vicente de Alcántara, cruzando las dehesas que rodean al Castillo de Piedrabuena. Es posible observar buitre negro y águila perdicera en este recorrido, así como especies de caza mayor (ciervos).

SAN VICENTE – PIEDRABUENA – RIO ALBARRAGENA

Antes de llegar a San Vicente cuando se viaja desde Alburquerque, tomamos un camino asfaltado que se dirige al Castillo de Piedrabuena. La ruta puede continuarse en coche en dirección a Herreruela o Alburquerque, o a pie, siguiendo una vía pecuaria que va paralela al Río Albarragena hasta su confluencia con el Río Zapatón. Se recomienda no abandonar el camino. El paisaje predominante son las dehesas de encinar y alcornocal y manchas de monte denso.

SAN VICENTE DE ALCÁNTARA – SALORINO


Desde la Estación de ferrocarril de San Vicente de Alcántara, seguimos la carretera hasta Salorino. El punto más interesante de la Ruta es Puerto Hélice (445 m.), lugar por el que la carretera traspone la Sierra de San Pedro. Desde aquí puede admirarse una impresionante vista panorámica de la densa vegetación de las laderas de umbría de la sierra, y de las extensas dehesas que cubren la penillanura del Río Salor. En invierno, son frecuentes los grandes bandos de Paloma Torcaz alimentándose en las dehesas o volando hacia los dormideros.

VILLAR DEL REY – ALISEDA

Esta ruta permite conocer los hábitats y especies más representativos de Sierra de San Pedro. Una interminable sucesión de dehesas de encinas y alcornoques se suceden a lo largo del recorrido, jalonadas por pequeñas serrezuelas (Sierra de Alpotreque, Sierra Magdalena, Sierra del la Umbría), cubiertas por un impenetrable monte mediterráneo.

Al llegar al cruce de la carretera de Alburquerque, existe la posibilidad de desviarse hasta esta localidad, recorriendo asimismo grandes extensiones de dehesas y laderas cubiertas de matorral.

Esta ruta cruza algunos pequeños cursos de agua (Rivera del Saltillo, Río Zapatón), donde se ven especies acuáticas. Una vez en Aliseda, tomamos como alternativa la salida hacia la N-523 (Cáceres-Badajoz) por la carretera que va paralela a la Sierra de Valdelasmanos y la Sierra del Horno, con un espectacular paisaje adehesado.

NATURALEZA


La Sierra de San Pedro puede considerarse, sin lugar a dudas, la mejor representación de la fauna y flora asociada al bosque y matorral mediterráneo de Extremadura y posiblemente de la Península Ibérica, tanto por el favorable estado de conservación de los hábitats naturales como por la presencia de gran número de especies amenazadas, que encuentran aquí uno de sus principales reductos.

Las sierras conservan en sus laderas una densa vegetación que progresivamente ha sido aclarada por el hombre dando lugar a las dehesas, y a otras etapas más degradadas de matorral y pastizal. Dichas sierras destacan sobre el paisaje por estar rodeadas de terrenos suavemente alomados, como es el caso de los Llanos de Brozas y de Cáceres en su límite norte.

FAUNA

El principal valor faunístico de Sierra de San Pedro es la existencia de 23 parejas nidificantes de águila imperial ibérica, siendo el lugar más importante del mundo para dicha especie, catalogada en peligro de extinción.

Esta elevada densidad de parejas, que no se encuentra en ningún otro espacio protegido ibérico, es un importante patrimonio natural y la ZEC, es una pieza clave en el futuro de esta especie tan amenazada.

Las inaccesibles laderas son el refugio también para una nutrida colonia de buitre negro, repartida en varias zonas, pero que en conjunto supone más de 160 parejas, siendo a nivel regional la más importante después de la del Parque Nacional de Monfragüe.

La cigüeña negra, que nidifica aquí en roquedos y también en grandes alcornoques, cuenta con más de 15 parejas, siendo relativamente fácil de observar en vuelo o alimentándose en charcas y riberos. Otras especies representativas de estas sierras son águila real (7 parejas), alimoche (10 parejas), águila culebrera, milano real, elanio azul y búho real.

La invernada de paloma torcaz es espectacular, siendo uno de los lugares más importantes de la península ibérica, llegando algunos años a acoger millones de estas aves migratorias, atraídas por la abundancia de bellotas en las dehesas.

La nutria es frecuente en los tramos bajos de los ríos, donde se alimenta principalmente de cangrejo rojo, pero también de peces autóctonos como el barbo comizo.

Las poblaciones de lince ibérico han sufrido una gran disminución en los últimas décadas en la zona, especialmente por la escasez de su presa básica, el conejo de monte. Igualmente, el lobo ibérico, que en tiempo fue frecuente en estas sierras y que dio lugar a numerosas leyendas, cuenta con hábitat excepcional, pero hasta la fecha no hay datos de parejas reproductoras.

Debe destacarse la gran abundancia de ciervo y jabalí en las manchas de monte y dehesas, siendo otro de los principales recursos económicos en la comarca. Durante el período de berrea, los ciervos pueden verse con facilidad desde la carretera.

FLORA

En las sierras, la encina es la especie arbórea dominante, pero el alcornoque encuentra aquí una de sus más amplias áreas de distribución al encontrar suelos adecuados y una climatología muy favorable para su desarrollo. De hecho, el corcho constituye uno de los principales recursos económicos en la toda la zona.

En la parte alta de las sierras, las encinas y los alcornoques están acompañadas de otras especies como madroño, durillo, labiérnago, majuelo y piruétano, así como numerosas especies de matorral que hacen casi impenetrables algunas zonas, abundando jara pringosa, jara macho, ahulaga, carquesa, brezo rojo, brezo blanco y brecina. No faltan tampoco las especies trepadoras en el bosque, auténticas lianas, como hiedra, madreselva, zarza, nueza blanca y nueza negra. Destaca la abundante presencia de la rosa de Alejandría, llamativa planta de grandes flores rojas que es común en los alcornocales.

Las partes más bajas de las sierras y en los terrenos llanos están ocupadas mayoritariamente por las dehesas, presentando gran variedad de formas dependiendo de su composición, grado de aclaramiento y usos, siendo los más frecuentes el ganadero, cinegético y agrícola.

Las dehesas más interesantes desde el punto de vista botánico y paisajístico son aquellas que no se labran, por presentar mayor diversidad de plantas acompañantes. Así, lo matorrales más frecuentes en las dehesas son jaguarzo morisco, jara crespa, retama, escoba amarilla, escoba blanca, torvisco, romero y mirto.

En la cabecera de los cursos fluviales pueden encontrase alisos, formando bosques galería que cubren todo el cauce, pero al descender hacia los tramos más bajos son sustituidos por sauces y fresnos, así como tamujos.

ALREDEDORES


Alburquerque, San Vicente de Alcántara, Valencia de Alcántara y Villar del Rey.