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Tierra de contrastes, Extremadura constituye un destino idóneo para quienes quieren entrar en contacto con una realidad nueva, sorprendente y estimulante. Un viaje a través de ella se convierte en un verdadero paseo por la historia, marcando cada recorrido con distintos telones de fondo, con los cambios de unos paisajes a otros. ¡Vívela!

 

Extremadura Valle del Alagón - Arte y Cultura

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DOLMENES DE MONTEHERMOSO

En el término municipal de Montehermoso en concreto en su Dehesa Boyal, se encuentra un magnífico conjunto megalítico compuesto por 17 estructuras documentadas, en su mayoría aún si haber sido excavadas arqueológicamente. De todas ellas han de resaltarse tres, conocidas como dolmen de la Gran Encina, el dolmen del Tremendal y el Gran Dolmen.

Para localizar la Dehesa Boyal se debe llegar a Montehermoso desde la carretera que viene de Plasencia, atravesar el pueblo hasta casi el final del mismo donde ya aparecen carteles indicativos de dirección de la propia dehesa boyal; una vez llegados a la zona del cementerio puede verse un cartel explicativo con croquis de situación en el que aparecen la disposición del conjunto dolménico y de los demás elementos que componen la dehesa.

Como paisaje es preciso recalcar la importancia de la arboleda que lo adorna, formada por encinas y alcornoques centenarios, de gran altura y envergadura. No sólo se encuentran dólmenes en la dehesa, sino que también pueden contemplarse un molino y un horno romano, además de unas canteras de piedra que probablemente tengan un uso continuado desde época prehistórica.

El itinerario es libre pero si se quiere acceder a los tres dólmenes deberá seguirse el camino principal hasta la casa del guarda y allí tomar un camino hacia la derecha donde se contemplará sin dificultad el dolmen de la Gran Encina. Seguidamente el camino continuará hasta encontrar a la izquierda el dolmen del Tremedal y a su derecha, cruzando un pequeño arroyo, el Gran Dolmen.

El Dolmen de la Gran Encina, es un sepulcro de corredor con túmulo y anillo perimetral, está excavado y bien restituido, es decir, que las piedras que estaban descolocadas o mal asentadas han sido recoladas y bien dispuestas para formar así la composición original del enterramiento. Este dolmen consta de un corredor de cuatro lajas hincadas en cada lateral y una zona de enterramiento circular de diecisiete ortostatos que forman el espacio funerario propiamente dicho, en sus inmediaciones se aprecian varias piedras verticales, tratándose de los restos del anillo perimetral; estaría cubierto por lajas horizontales y por un túmulo de tierra y piedras de menor tamaño.

El Dolmen del Tremedal es un sepulcro de corredor con túmulo y doble anillo concéntrico. La sepultura está muy expoliada por los canteros de épocas posteriores. En la restitución se han añadido elementos nuevos para poder recrear su estructura original, se trata de ortostatos de pizarra clavados verticalmente y se le supone una cubierta de lajas planas sobre las que se dispondría el túmulo de piedra y tierra; la peculiaridad es la doble hilera de anillos concéntricos que permitirían una mejor absorción de los empujes laterales de la estructura y además elevarían la importancia de la zona destinada al sepulcro.

El Gran Dolmen es una sepultura tumular de corredor con doble hilada de anillos concéntricos, bastante semejante al anterior pero con un corredor más pronunciado. Los ortostatos son en su mayoría lajas de pizarra, probablemente sacadas de las canteras de las proximidades, siendo una tarea ardua pues la extracción se realizaba mediante el uso de herramientas de hueso y madera que introducían en cuñas para ir separando los bloques, también utilizaban el fuego y el agua, muy útil para desprender la roca. Una vez separado el bloque de la cantera, era necesario transportarlo mediante troncos hacia la zona previamente preparada. Se realizaba una zanja donde tenía que hincarse el ortostato y se levantaba la piedra; gracias a un sistema de rampas se iban colocando las lanjas de cerramiento superior más tarde se tapaba con tierra y piedras pequeñas hasta darle tanta altura como deseara.