Tierra de contrastes, Extremadura constituye un destino idóneo para quienes quieren entrar en contacto con una realidad nueva, sorprendente y estimulante. Un viaje a través de ella se convierte en un verdadero paseo por la historia, marcando cada recorrido con distintos telones de fondo, con los cambios de unos paisajes a otros. ¡Vívela!
TORRE DE HIJOVEJO. QUINTANA DE LA SERENA
La Torre de Hijovejo fue construida en pleno llano de la Serena, sobre una afloración granítica compuesta por cuatro grandes bolos que sirve de base. Su apogeo se sitúa en el s.I a.C.
Se encuentra situado en un terreno que no es muy adecuado para el uso ganadero y agrícola. Está cercano a la calzada romana y a vías de comunicación más antigua, lo que suele ser general en los recintos tipo torre. Aunque tiene buena visibilidad sobre la zona central de la Serena, Hijovejo no destaca por su posición estratégica. Sin embargo, si se tiene en cuenta su ubicación en el corredor que marca el río Ortigas hacia Medellín, el cuál es el camino natural que desde la protohistoria ha puesto en contacto el sur de la península con el Valle del Guadiana, si adquiere valor desde el punto de vista estratégico.
Su planta es rectangular con recinto perimetral exterior.
Su alzado consta de aparejos ciclópeos en los zócalos. El resto del alzado, no conservado, debió ser de tapia y adobe. El interior de la Torre es muy reducido, está dividido en pequeñas zonas utilizadas para la vigilancia y el almacenamiento. La zona habitable sólo tiene seis estancias, las cuales están pegadas a la cara interna de la muralla; se abre un pequeño patio interior, el cuál estuvo cubierto con ramajes y un estrecho pasillo de acceso que procede de la puerta abierta en la muralla.
La fachada principal del edificio aparece defendida por un patio previo, y junto a la puerta se levanta una torre cuadrada. Hay varias razones que permiten plantear que Hijovejo tiene carácter militar. Su hermética organización y sus estructuras ciclópeas dan solidez y aspecto defensivo al conjunto. Además, en su interior se encuentra una fuente-manantial, lo cual habla de la clara intención de asegurar el acceso al agua ante posibles asedios al edificio. Esta fuente-manantial está situada bajo el bastión de la muralla norte, contenida entre la habitación principal y la cara este del recinto interior.
Además, este edificio cuenta con la presencia de diferentes escudos esculpidos así como motivos fálicos tallados en algunos de los bloques que configuran la construcción, detalles que hacen pensar en las fuertes resonancias castrenses de sus ocupantes. Estos elementos son de gran valor para fundamentar el carácter de Hijovejo como posible enclave militar. La composición formada por tres escudos, uno elíptico, con la spina bien marcada (scutum), y dos redondos, de pequeño tamaño (caetrae), colocados al lado y bajo el primero.
Pero si hay algo que puede demostrar que la Torre de Hijovejo tenía carácter militar es su integración en un sistema de control territorial perfectamente diseñado y organizado por sus ocupantes, por lo que no se puede considerar este lugar de manera aislada.