Tierra de contrastes, Extremadura constituye un destino idóneo para quienes quieren entrar en contacto con una realidad nueva, sorprendente y estimulante. Un viaje a través de ella se convierte en un verdadero paseo por la historia, marcando cada recorrido con distintos telones de fondo, con los cambios de unos paisajes a otros. ¡Vívela!
OCTAVA DEL CORPUS. PEÑALSORDO
DATOS DE INTERÉS
Denominación: Fiesta de la Octava del Corpus
Lugar: Peñalsordo. Badajoz
Fecha: Sábado y domingo de Octava del Corpus
Momentos más interesantes
La lectura de las mojigangas
La simulación de la toma del castillo
La procesión por las calles del pueblo
La formación del castillo humano
El bandear
Las carreras de las vacas bravas
Cómo llegar: En plena comarca de La Siberia extremeña, a Peñalsordo se accede bien desde Cabeza del Buey, tomando la carretera Ex– 104 o bien desde Puebla de Alcocer, atravesando el Pantano de la Serena.
LA HISTORIA
La historia de esta demostración religiosa el día del Corpus en Peñalsordo, tiene su origen en los hechos acaecidos en el siglo XVI durante la sublevación de los moriscos en la Alpujarra. Esta sublevación, al parecer, contó con otros levantamientos de grupos de moriscos por diversos lugares de la Península, entre los que se señala el acaecido en la vecina localidad de Capilla, a pocos kilómetros de Peñalsordo, y que dio como fruto la conquista del castillo por parte de estos moriscos.
Tras varios intentos vanos por parte de las tropas cristianas para reconquistar el baluarte perdido, éstas se encomendaron a la ayuda divina del Santísimo Sacramento y, según la tradición popular, el enemigo fue vencido.
Desde ese mismo momento y en señal de agradecimiento, fue fundada una Cofradía compuesta, en principio, por los mismos soldados que lucharon en la zona del castillo.
FIESTA
En la actualidad y en conmemoración de aquellos hechos históricos, el sábado de la Octava del Corpus, todos los cofrades montados en sus caballerías se van congregando al atardecer al grito de ¡Alabado sea el Santísimo Sacramento!. Estos jinetes portan unas antorchas encendidas como recuerdo histórico de la batalla, cuando se ataron a los cuernos de los carneros velas y bálagos encendidos para asustar a los moriscos.
Tras el paseo de los caballeros con sus “velas” por las calles del pueblo acompañados por el tambor, se efectúan desde el balcón del Ayuntamiento las denominadas “mojigangas”, especie de sátiras de aquellos acontecimientos locales que se han dado durante todo el año transcurrido, sátiras siempre irónicas, pero moralizadoras. Así transcurre el Sábado de la Octava del Corpus, entre rememoraciones históricas que continúan al día siguiente, el Domingo de Octava.
El domingo, los hermanos de la Cofradía van a simular nuevamente la batalla acaecida. Vestidos con trajes de la época y a lomos de caballos y burros adornados y enjaezados, hacen una réplica de aquel encuentro. Corren por las calles de Peñalsordo y salen hasta las afueras en el lugar conocido como “Cancho Dehesa”; durante este correteo realizan movimientos circulares como si estuvieran cercando el castillo de Capilla, liberando a un abuelo y a una abuela que se encontraban prisioneros de los moriscos. A continuación se celebra la Santa Misa con la asistencia de todos los jinetes.
Durante el recorrido de la Procesión, “los abuelos” liberados van tocando las castañuelas caminando de espaldas en señal de respeto a la Sagrada Forma. Los más jóvenes del pueblo forman castillos humanos que simbolizan la toma del castillo.
Después de la procesión se realiza entre los hermanos el “bandear”, respetándose en esta ceremonia la antigüedad de los hermanos en la Cofradía.
Como complemento a este último acto dos jóvenes simulan ser “vacas bravas”, que entre sonrisas y jolgorios persiguen a los asistentes.