Tierra de contrastes, Extremadura constituye un destino idóneo para quienes quieren entrar en contacto con una realidad nueva, sorprendente y estimulante. Un viaje a través de ella se convierte en un verdadero paseo por la historia, marcando cada recorrido con distintos telones de fondo, con los cambios de unos paisajes a otros. ¡Vívela!
ZEPA LA SERENA Y SIERRAS PERIFÉRICAS
ÍNDICE:
INTRODUCCIÓN
Es la ZEPA más extensa de Extremadura, con 153702 ha de superficie. Ocupa gran parte del centro-este de la provincia de Badajoz, siendo 22 los términos municipales en ella integrados. Sus límites están aproximadamente definidos por el río Zújar, al norte, y las marcas provinciales de Ciudad Real y Córdoba, al este. Al sur, la campiña parece darle continuidad, mientras que un arco occidental imaginario, trazado desde Don Benito a Quintana de la Serena, demarca el espacio protegido por el oeste.
ACCESOS
Por la autovía A-5 hasta Miajadas, y desde esa localidad, por la autovía EX-A2, hasta Villanueva de la Serena y la carretera EX-104, que vertebra la comarca uniendo sus localidades principales: Villanueva de la Serena, Campanario, Castuera y Cabeza del Buey. Al resto de poblaciones se accede por un entramado de carreteras comarcales y locales que ataviesan el espacio protegido.
Por la N-430 (desde la A-5 o desde Ciudad Real), tomando bien la EX-115 en Navalvillar de Pela o bien la EX-103 hacia Puebla de Alcocer. Esta última carretera también está conectada, a la altura de Monesterio, con la autovía A-66.
DESCRIPCIÓN
La Serena es la llamada, la homogeneidad en el paisaje. Si bien en sus horizontes se recortan las elevaciones montañosas de los denominados “montes isla”, la amplitud de esta penillanura de materiales antiquísimos es sobrecogedora. Es tierra de pastos de invierno, siendo la oveja merina la principal hacedora del entorno, su impulsora. La comarca mantiene factores ambientales peculiares: presencia de índices de humedad superiores a los de otras zonas similares, suelos arcillosos que detienen el agua y cierta templanza en el clima. Todo ello ha posibilitado la secular y excelente producción de sus afamados pastizales.
De la presencia humana cabe destacar las pinturas rupestres de Magacela o las estelas funerarias de la Edad del Bronce de Cabeza del Buey. La cultura prerromana tiene en Zalamea de la Serena su bastión arqueológico más renombrado: Cancho Roano, el conjunto tartésico mejor conservado de la Península Ibérica. En la misma localidad se encuentran las colosales columnas funerarias, el Dystilo de Iulipa, emblema de Zalamea y testigo de su pasado romano.
Su periferia serrrana se ve salpicada de castillos y atalayas: Benquerencia, Almorchón y Capilla, entre otras localidades, que dan fe del cáracter fronterizo de estos parajes. Después llega la mesta y con ella la relevancia ganadera de La Serena. En siglos sucesivos, las órdenes militares, en particular la de Alcántara, se hace cargo de su desarrollo socioeconómico y cultural. Este extraordinario legado ambiental fue declarado como ZEPA en virtud de la Directiva de Aves en noviembre de 2000.
EQUIPAMIENTO
La ZEPA dispone del centro de interpretación de la naturaleza en Castuera. Además, hay que señalar la instalación de carteles informativos en destacados parajes de este espacio, donde se ilustra acerca de sus valores ambientales. Las rutas e itinerarios más adecuados para disfrutarlos están igualmente señalizadas.
RECOMENDACIONES PARA LA VISITA
Cualquier época del año es recomendable; preferentemente en primavera y otoño, para la observación de aves y flora, y en verano, para disfrutar de las actividades acuáticas. Tanto en el embalse de la Serena como en el del Zújar (excepto en diciembre y enero) está permitida la navegación de vela y motor, salvo en el río Guadalemar y el Zújar, aguas arriba de la carretera de Capilla a Garlitos.