Tierra de contrastes, Extremadura constituye un destino idóneo para quienes quieren entrar en contacto con una realidad nueva, sorprendente y estimulante. Un viaje a través de ella se convierte en un verdadero paseo por la historia, marcando cada recorrido con distintos telones de fondo, con los cambios de unos paisajes a otros. ¡Vívela!
ACUEDUCTO DE SAN LÁZARO
Su construcción se realizó para poder salvar las crecidas y el valle del río Albarregas, así como para conducir las aguas de captaciones subterráneas, para lo que se destinan los primeros tramos. Éstos están formados por una amplia red de galerías con bóvedas de medio punto. Para su limpieza y conservación están dotadas de una serie de registros por los que se accede a su interior.
La arquería, edificada con ladrillo y granito, fue edificada para salvar la depresión del río Albarregas y sustentar el canal. Sin embargo, de esta parte de la obra sólo se conservan en la actualidad tres pilares y sus arcos intermedios. Tenía aproximadamente 1.600 m. de longitud y 16 m. de alto, siendo así más largo incluso que el de los Milagros.
Destacar también que el acueducto conducía el agua a la zona del teatro y anfiteatro y al centro de la ciudad por dos ramales, por lo que se deduce que a esa misma conducción pertenecen los restos descubiertos en las casas del Anfiteatro, donde aún se puede observar una gárgola con cabeza de león por donde salía el agua y un depósito de distribución. Ya en el s.XVI y aprovechando algunas partes del acueducto, se construyó otro que ha continuado utilizándose hasta el presente.