BASÍLICA DE SANTA EULALIA
Tras la llamada "Paz de la Iglesia" en época de Constantino, en el s.V, se construyó esta Iglesia cristiana, declarada Monumento Nacional, en la cual pudieron enterrarse los restos de la mártir Santa Eulalia, perseguida y martirizada en época de Diocleciano, y los restos de los arzobispos de la sede emeritense.
Las mejoras y excavaciones realizadas en esta basílica desde 1990, pusieron de relieve la enorme importancia histórica y artística del edificio, donde se han ido construyendo a través de los siglos diversas muestras escultóricas y arquitectónicas relacionadas con los momentos históricos dados en la región.
Excavaciones en el interior de la Basílica Santa Eulalia
Muestras del arte paleocristiano, visigodo, bizantino y románico, tienen un fiel reflejo entre los muros de esta Basílica, que de una forma didáctica y modélica muestra al visitante el interior y las zonas excavadas. En el exterior se conserva el famoso "hornito" construido en honor de la mártir Santa Eulalia, con los restos de lo que fuera un templo dedicado al Dios Marte y que se ha convertido en auténtico centro de veneración popular cristiana.