Tierra de contrastes, Extremadura constituye un destino idóneo para quienes quieren entrar en contacto con una realidad nueva, sorprendente y estimulante. Un viaje a través de ella se convierte en un verdadero paseo por la historia, marcando cada recorrido con distintos telones de fondo, con los cambios de unos paisajes a otros. ¡Vívela!
MUSEO DEL ARTE Y LA CULTURA VISIGODA
El Edificio
El Museo está ubicado en la iglesia del Convento de Santa Clara; es un inmueble barroco edificado en la primera mitad del s. XVII por don López Sánchez de Triana. Se accede por una portada adintelada, enmarcada por columnas toscanas sobre plintos, sobre ellas se apoya el arquitrabe liso y el frontón partido con templete que acoge una hornacina central avenerada. El sobrio interior de la iglesia es de cruz latina, con nave única cubierta por bóveda de cañón con lunetos, crucero con cúpula de casetones y rematada en linterna; sobre los muros se marcan las pilastras adosadas y una cornisa que separa la cubierta de los muros sustentantes.
El contenido de época visigoda de este Museo compartió el exiguo espacio descrito con las colecciones de arte romano hasta el traslado definitivo de éstos al actual Museo Nacional de Arte Romano.
La colección visigoda pasó algún tiempo expuesta en la Alcazaba bajo un templete neogótico construido en el siglo pasado. Tras la instalación definitiva de la colección romana en su correspondiente Museo, la colección visigoda volvió a exponerse en la iglesia del convento de Santa Clara.
Los Fondos
La colección visigoda de Mérida fue formándose paulatinamente desde el s. XVI a partir de diversas colecciones de particulares y del interés de ciertos eruditos. Las piezas proceden de diversos lugares de la ciudad y sus alrededores como hallazgos aislados, elementos reutilizados en construcciones posteriores y resultado de excavaciones sistemáticas. Por este último procedimiento arribaron piezas procedentes de excavaciones en la zona de la Alcazaba emeritense, en la localidad de San Pedro de Mérida, en "Casa Herrera" o en Cubillana.
La colección comprende varios grupos: el conjunto constituido por las piezas decoradas procedentes de la estructura arquitectónica de los templos; son pilastras, cimacios, capiteles, dinteles y frisos decorados. Otro grupo es el catalogable como mobiliario litúrgico: pilastrillas de altar, mesas y pies de altar con caja superior para las reliquias. El tercer conjunto lo forman los nichos u hornacinas; el cuarto está formado por placas de cancel como elemento del mobiliario litúrgico.
Finalmente, hay otro grupo diverso constituido por una pila bautismal, un fragmento de canalización decorada y algunas inscripciones. En las vitrinas se exhiben piezas de la vida cotidiana y de la muerte de época visigoda.
Personalidad del Museo
Es la mejor colección de la escultura visigoda peninsular. Recoge los vestigios de Mérida durante los siglos IV al VIII como capital de diócesis hispaniarum y como sede metropolitana de la provincia de Lusitania.
Es un Museo anejo al Museo Nacional de Arte Romano y su contenido podría enlazar directamente con la última sala de la segunda planta de este último. Aunque el espacio es digno y la disposición museística de las piezas es correcta se hace necesario un inmueble que se constituya definitivamente como el Museo del Arte y la Cultura Visigoda.