Tierra de contrastes, Extremadura constituye un destino idóneo para quienes quieren entrar en contacto con una realidad nueva, sorprendente y estimulante. Un viaje a través de ella se convierte en un verdadero paseo por la historia, marcando cada recorrido con distintos telones de fondo, con los cambios de unos paisajes a otros. ¡Vívela!
COJONDONGO
Ingredientes
Agua, Aceite, Vinagre, Sal, Ajo, Pan, tomate, pimiento.
Cojondongo
ELABORACIÓN
Tuvo su origen en la "macarraca", plato desprovisto de todo artificio, que se tomaba a media mañana en los días calurosos y que se hacía sobre el terreno, bien en el tajo del segador o en hato del pastor, ya que unos y otros llevaban consigo los ingredientes: agua fresca en un barril de barro de Salvatierra, aceite, vinagre, sal, ajo en aceiteros y saleros de astas de buey y pan, que al ser integral y de trigo duro, se conservaba durante muchos días en costales de lona. Sólo había que majar en el "dornillo" o cuenco de encina el ajo, el pan y abundante aceite. Se le añadía el vinagre, la sal y el agua y... a comer.
A veces, se migaban con "sopones", es decir, con trozos de pan gruesos. Se acompañaba de algún racimo de uvas o aceitunas. Téngase en cuenta que su misión era refrescar, pero sin llenar en demasía, pues había que continuar la faena. Más tarde, se suprimió parte del agua, quédese una pasta clarita a la que se incorporó un abundante picado (nunca mojado) de tomates, pimientos y cebolla. Éste es el actual Cojondongo que sigue cumpliendo su primitiva misión: refrescar. Pero al llevar un buen aporte vitamínico, se toma sin acompañamiento, más bien como entrada de una comida seria.