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Tierra de contrastes, Extremadura constituye un destino idóneo para quienes quieren entrar en contacto con una realidad nueva, sorprendente y estimulante. Un viaje a través de ella se convierte en un verdadero paseo por la historia, marcando cada recorrido con distintos telones de fondo, con los cambios de unos paisajes a otros. ¡Vívela!

 

Extremadura Valle del Jerte - Naturaleza

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Valle del Jerte - Naturaleza

Qué hacer

 

GARGANTA DE LOS INFIERNOS

La Reserva Natural de la Garganta de los Infiernos, se encuentra en la cabecera de la comarca del Valle del Jerte, en la vertiente suroeste de la Sierra de Gredos. Es la puerta de entrada a la Comunidad Autónoma de Extremadura desde la provincia de Ávila, un verdadero balcón al encajonado valle que se abre posteriormente a la penillanura cacereña.

La reducida superficie de la Reserva, 6.800 ha., se reparte entre tres términos municipales: Tornavacas, Cabezuela del Valle y El Jerte.

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ACCESOS

La N-110 constituye uno de los límites de la reserva, y por tanto, el acceso es fácil desde dicha carretera que comunica Plasencia y Ávila. Sin lugar a dudas, Plasencia es la ciudad de referencia para llegar hasta la reserva, por encontrarse justo a la salida del valle del río Jerte.

Desde la A-66 también es posible llegar, tomando la carretera que desde Hervás comunica el valle del Ambroz con el valle del Jerte por el Puerto de Honduras. Desde dicho puerto se observa, con la perspectiva que concede la distancia, una magnífica panorámica de la totalidad de la reserva natural, tanto de las escarpadas cimas como de las laderas boscosas.

DESCRIPCIÓN

Los 70 km de la fosa tectónica del Valle del Jerte discurren encajados entre los Montes de Traslasierra y la vertiente oriental de la Sierra de Béjar, por una parte, y la Sierra de Tormantos y San Bernabé, por la otra. Ambas se integran en la penillanura extremeña en las inmediaciones de Plasencia. La última orogenia, la alpina, reajustó el relieve del gran batolito granítico sobre el que se asentaba este paisaje, originando fallas, fosas y puertos.

La erosión glaciar posterior fue de escasa importancia, salvo en las cumbres, por lo que fueron los cursos de agua los que otorgaron al valle su actual configuración. Desde altitudes que superan los 2.000 m, las gargantas de la Reserva Natural, La Serrá, Los Asperones..., discurren jóvenes por pastizales alpinos y pionarles serranos, maduran en saltos y cascadas prodigiosas, entre laderas de melojos y castaños, para tributar sus aguas, ya más tranquilas, al Jerte, entre riberas saturadas de fresnos y alisos.

HISTORIA

En el año 218 a. C., existían asentamientos de castros o villas. Se sabe que los pobladores de estas tierras lucharon contra Aníbal, sin que éste lograra vencerlos. Durante la invasión árabe, la media luna musulmana atravesó el valle y dio nombre al río principal, Xerete, el de las aguas cristalinas.

Garganta de los Infiernos Garganta de los Infiernos

En el siglo XII (1196): El rey Alfonso VIII de Castilla funda la ciudad de Plasencia, aunque ésta había sido una de las más antiguas colonias romanas de la Galia Cisalpina.
En el siglo XV (1448): El 20 de octubre de este año el rey Fernando el Católico llegó a Plasencia, tomando posesión de ella y comenzando así un período de prosperidad de la ciudad, tanto por sus ferias de ganado, como por la creación de colegios mayores adscritos a la Universidad de Salamanca.

En el siglo XVI (1556): El Emperador Carlos V atraviesa la zona en su retiro al Monasterio de Yuste, pasando la noche del día 11 de noviembre en Tornavacas, donde disfrutó de las deliciosas truchas del Jerte. Hoy se recuerda este paso mediante la Ruta de Carlos V, que a lo largo del año es realizada por cientos de montañeros.

En el siglo XVIII: Se desarrolla una infección generalizada de los castaños a través de la epidemia denominada la tiña. Las castañas, especialmente la de los castaños tagarnizos, eran uno de los pilares más sólidos de la economía agraria de la zona. En el siglo XIX (1808): Durante la Guerra de la Independencia frente a la invasión napoleónica, el valle jugó un papel importante por su especial configuración de cara al asentamiento de cuadrillas de guerrilleros.

A lo largo de esta centuria el cerezo se va perfilando como árbol imperante entre los frutales del valle, proceso que se completa en las primeras décadas del siglo XX. En la actualidad, la economía vallejerteña está regida por el monocultivo del cerezo, símbolo de la comarca, a la que pinta de blanco durante la floración primaveral. La Fiesta del Cerezo en Flor, que cada año acoge un pueblo del valle, atrae a numerosos visitantes y turistas.
Ya en el siglo XX (1994): El 14 de noviembre, la Garganta de los Infiernos es declarada Reserva Natural.

EQUIPAMIENTO

A diferencia de otros espacios protegidos, la Reserva Natural de Garganta de los Infiernos cuenta con tres centros de interpretación, uno en cada municipio. El primero en entrar en funcionamiento ha sido el centro de interpretación de Jerte, situado a escasa distancia de dicha localidad, en la misma entrada que nos conduce al Campamento Provincial Emperador Carlos V. El centro presenta una serie de maquetas y paneles temáticos donde se exponen los más destacados valores ambientales de la sierra. Se representan los hábitats más significativos mediante dibujos e imitaciones a escala de diversas especies, logradas con gran realismo. El centro incluye una sala de proyecciones para los visitantes y las oficinas de gestión de la reserva.

RECOMENDACIONES

Debido a que las condiciones de montaña son muy duras y producen repentinos cambios meteorológicos, se recomienda llevar siempre ropa de abrigo y protección frente a la lluvia. Muchas de las especies de flora de la reserva están protegidas por tratarse de endemismos o ser muy escasas, por lo que no debe recolectarse ninguna planta.