Tierra de contrastes, Extremadura constituye un destino idóneo para quienes quieren entrar en contacto con una realidad nueva, sorprendente y estimulante. Un viaje a través de ella se convierte en un verdadero paseo por la historia, marcando cada recorrido con distintos telones de fondo, con los cambios de unos paisajes a otros. ¡Vívela!
CORPUS CHRISTI. HELECHOSA DE LOS MONTES
Fecha: Víspera del Corpus Christi
Las calles, plazas, balcones y fachadas del pueblo por donde pasa la procesión, se engalanan con colgaduras, ramas de árboles, tomillo y romero esparcido por el suelo para rendir culto a la Eucaristía, a la que anteceden los "Diablucos", que con vestido rojo ribeteado en negro, cascabeles y un rabo en la parte baja trasera de las caderas, llevan cubierta su cabeza con una tela negra, y su rostro con una careta de demonio, y van danzando al son de las castañuelas y tambores que ellos mismos van tocando emitiendo una música rítmica y pegadiza.
Tres diablucos en la procesión del Corpus Christi
Todo el recorrido de la procesión está jalonado de diversos altares con ofrendas y productos típicos de la localidad, especialmente dulcería, como candelilla, canelones, flores, etc. o productos del campo y animales. Todo esto se recoge en un local después de pasar la procesión para, por la tarde, dar lugar a la Almoneda o subasta pública.
Los Diablucos salen la tarde antes del Corpus tocando a Víspera, es decir, anunciando la llegada de la festividad. Durante el recorrido de la procesión van delante de la custodia con su ritmo y su danza haciendo piruetas y desplantes con su baile a la Eucaristía, con el fin de distraer la atención de los asistentes que van entonando cantos eucarísticos. Al finalizar la procesión y de nuevo ya en la Iglesia, cuando el sacerdote con la custodia se dispone a dar la bendición, los Diablucos emprenden una veloz huida al sentirse derrotados ante la Eucaristía.