Tierra de contrastes, Extremadura constituye un destino idóneo para quienes quieren entrar en contacto con una realidad nueva, sorprendente y estimulante. Un viaje a través de ella se convierte en un verdadero paseo por la historia, marcando cada recorrido con distintos telones de fondo, con los cambios de unos paisajes a otros. ¡Vívela!
Las truchas al estilo del Jerte, la Sopa de Tomate, las Migas, el Escarapuche, la Caldereta, el Cojondongo, el cabrito en guiso de los pastores, los repápalos en leche, o la leche frita de oveja merina del Casar de Cáceres entre otros, son algunos de los platos que puede degustar el turista en su visita a Extremadura.
¡Ven a conocer los secretos de nuestros fogones!
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