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Tierra de contrastes, Extremadura constituye un destino idóneo para quienes quieren entrar en contacto con una realidad nueva, sorprendente y estimulante. Un viaje a través de ella se convierte en un verdadero paseo por la historia, marcando cada recorrido con distintos telones de fondo, con los cambios de unos paisajes a otros. ¡Vívela!

 

Conocer Extremadura

RUTAS DE FIN DE SEMANA

POR EL VALLE DEL JERTE

El Valle del Jerte toma su nombre del río que lo recorre, encajado entre los Montes de Trasierra y la Sierra de Tormantos. Este valle y toda la zona están dotados de una temperatura benigna durante todo el año, lo que le confiere un encanto natural muy especial y un privilegio para los cultivos. A la climatología se le suma una excelente gastronomía, magníficos parajes naturales y una buena red de alojamientos. La arquitectura popular serrana es una de las mas representativas del norte extremeño, realizada a base de piedra y entramado de madera.

Valle del Jerte. Panorámica

                                        Panorámica de Valle del Jerte

RUTA TURÍSTICA

Nuestra ruta a través del Valle del Jerte se realiza utilizando como vía de comunicación la carretera N-110, que une Plasencia con las tierras abulenses de El Barco de Ávila y el río Tormes. La primera localidad jerteña que visitamos es El Torno, en plena ladera de los montes de Trasierra, convirtiéndose en privilegiada atalaya, ideal para observar la totalidad del Valle del Jerte. El Torno es conocido por su producción de aguardientes y licores. En el interior de la población destaca su iglesia parroquial de Ntra. Sra. de la Piedad, realizada en mampostería y granito en el s. XVI. A poca distancia y bajando hacia la carretera N-110 encontramos la población de Rebollar, situada en la margen derecha del río Jerte, rodeada de bancales donde los cerezos se combinan con olivares. Se puede acceder al Pico de Cerbunal de 1.587 metros para divisar los valles del Ambroz y el Jerte. La iglesia de Santa Catalina es una construcción del s. XVII.

De vuelta a la N-110 subimos esta vez por la ladera derecha del Valle, en dirección norte, y llegamos a Casas del Castañar, que posee interesantes edificaciones serranas, sobresaliendo entre sus típicas calles la iglesia de San Juan, realizada en mampostería y con una portada de medio punto. La cercana Cabrero es igualmente famosa en la zona por sus buenos aguardientes y licores y por su situación estratégica en el Valle, rodeado de castaños y cerezos. La iglesia parroquial es la de San Miguel, construida en el s. XVIII y realizada en mampostería entre calles y casas que forman un bello ejemplo de población serrana. A muy pocos kilómetros se encuentra Piornal, población del Valle del Jerte que limita con La Vera y paso muy atractivo para acceder a la misma. Su altura media es de 1.200 m y cobran fama sus productos gastronómicos y sobre todo su Fiesta declarada de Interés Turístico Regional, El Jarramplas, en el mes de enero y en la festividad de San Sebastián. Su Iglesia es la de San Juan, originaria del s. XV.

Antes de bajar nuevamente a la carretera N-110 nos detenemos en Valdastillas, ubicada sobre la ladera de la Sierra de San Bartolomé, con bellas calles estrechas y casas adaptadas al terreno serrano, típicas muestras de la arquitectura popular que se encuentran en esta población donde proliferan los famosos y atractivos entramados de adobe de color rojizo. Su iglesia de Santa María de Gracia es una construcción del s. XVI, realizada en mampostería. En dirección norte y acompañados en nuestro recorrido por el río, hallamos Navaconcejo, situado en el margen izquierdo del Jerte. Su atractivo caserío se alinea entre dos alargadas calles, donde predominan numerosas casas con entramados balcones voladizos y aleros, tan típicos de esta zona. De sus edificios sobresalen "La Fábrica”, construida en el s. XVII para la fabricación de telares y la iglesia dedicada a Ntra. Sra. de la Asunción, del XVI.

Podemos acercarnos para conocer dos bellos parajes, la Garganta de San Pedro o subir a los Picos de Camocho. A pocos kilómetros y también por la N-110 se encuentra Cabezuela del Valle, población declarada, gracias a su admirable arquitectura popular, Conjunto Histórico-Artístico y que posee magníficos ejemplos de construcciones donde se combinan balcones secadero, galerías abalaustradas, voladizos y magníficos entramados. Su zona más antigua se conoce con el nombre de La Aldea, configurada por callejuelas y angostos lugares. Destaca su iglesia de San Miguel Arcángel, obra de los siglos XVI y XVIII, probablemente realizada sobre una antigua sinagoga y su plaza porticada en el centro de la localidad. La N-110 atraviesa la población, pasando por un hermoso puente de origen romano bajo el cual fluye el río Jerte.

Seguimos nuestra ruta hacia el norte del Valle y llegamos hasta Jerte, ribereña población con el río que da nombre a la comarca y rodeada de huertos, prados e innumerables plantaciones de cerezos que en primavera florecen y le dan un bello aspecto blanco. Dentro de la población se encuentra la iglesia parroquial de Ntra. Sra. de la Asunción, del s. XVIII y el Barrio de los Bueyes, zona antigua que sobrevivió al incendio de la Guerra de Independencia en 1809. Cerca está la Reserva Natural de la Garganta de los Infiernos, paradisíaco lugar donde destaca su impresionante naturaleza y una magnífica flora y fauna. Jerte produce uno de los mejores alabastros de Extremadura.

En lo más alto del Valle del Jerte encontramos Tornavacas, situada en el nacimiento del río Jerte y en los límites con Castilla y León entre la Sierra de Béjar y Gredos. Cuenta esta localidad con bellos rincones y edificios serranos y sin duda, con una visión magnífica de todo el Valle. Del s. XVI y en estilo barroco es su iglesia de la Asunción, declarada edificio de Interés Histórico-Artístico. Tornavacas fue llamada antaño Villaflor de las Cadenas hasta los tiempos de Ramiro II, rey de León. Unos kilómetros más arriba se encuentra el Puerto de Tornavacas, balcón natural para contemplar el Valle del Jerte.

GASTRONOMÍA

Excelentes licores de cereza, jamones y chorizos, sopas de cachuela, truchas al moje, cerezas y castañas. En torno a las cerezas ha nacido una importante industria de fabricación de licores y aguardientes excelentes, sobresaliendo el famoso kirsch.

ARTESANÍA

Carpintería artesanal. Ganchillo en Tornavacas y Jerte. Bordados en Cabezuela del Valle y El Torno.

FIESTAS

Fiesta del Cerezo en Flor al inicio de la primavera, alternándose las poblaciones donde se celebran anualmente. Declarada de Interés Turístico Regional. Las Candelas en Jerte y la Fiesta del Fuego en Tornavacas. El Jarramplas en el mes de enero en la población de Piornal, durante las fiestas de San Sebastián, declarada de Interés Turístico Regional.

Cerezos Valle del Jerte

                                        Cerezos del Valle del Jerte

NATURALEZA Y PAISAJE

La primavera trae a este lugar una belleza inigualable al florecer los miles de cerezos que se cultivan en sus laderas. El río Jerte y sus afluentes ofrecen bellas gargantas y limpias piscinas naturales con abundantes truchas, destacando sobre todo la Reserva Natural de la Garganta de los Infiernos. El otoño cobra un colorido especial en estas latitudes gracias a las inmensas zonas de arboledas que adornan todo el Valle, zonas nevadas en invierno en las alturas más importantes de las serranías circundantes, con numerosas cabras monteses.

De gran interés y afluencia de caminantes es la ruta de Carlos V, entre Tornavacas y Jarandilla de la Vera.