RUTA VÍA DE LA PLATA
TRAMO X: SAN GIL, PLASENCIA, /GALISTEO - CARCABOSO - CÁPARRA
Dificultad: Baja.
Distancia: 32,6 Km.
ÍNDICE:
FICHA DEL ITINERARIO
Desde San Gil continuamos nuestro itinerario hasta la cercana localidad de Carcaboso, distante unos 12 Km., utilizando como camino transitable la que fuera calzada romana, hoy cubierta de asfalto y convertida en carretera de servicio para los regantes de la zona por la Confederación Hidrográfica del Tajo. A los 5 Km. de San Gil y a nuestra derecha, divisamos la laboriosa y agrícola localidad de Pradochano, donde un hito H3 nos facilita información de nuestro itinerario, siendo el paisaje generalizado en este trayecto el de cultivos de maíz y tabaco desde la primavera al otoño.
Cinco kilómetros más adelante llegamos al cruce con la Ex-370, que tomamos a nuestra izquierda para acercarnos hasta Carcaboso distante unos 2 Km. El trazado de la calzada romana continúa hacia el frente cruzando el río Jerte por el puente de Guinea, calzada que retomamos un poco más adelante, pues nuestro camino transitable después de pasar por Carcaboso se une a la misma. El hito H3 situado a la entrada de Carcaboso, nos habla de esta población y del tramo que continuamos hasta Casa de Ventaquemada. Este hito está a escasos metros de la iglesia parroquial de Santiago Apóstol, donde encontramos unas bellas muestras de miliarios de época del emperador Trajano, adosados al pórtico de la iglesia.
Cruzamos la población, y por la calle Pozo e indicado por un hito amarillo, buscamos nuevamente a través del camino de Oliva, el trazado de la calzada romana, que encontramos 3 Km. después, junto a unos secaderos, dentro de la dehesa de San Pedrillo. Señalizados por hitos verde y amarillo, el camino continúa entre vegas y arboledas que cambia a encinares un par de kilómetros después cruzando algunas cancelas en nuestro recorrido.
A los 2,7 km. desde que nos unimos a la calzada romana, llegamos a una carretera de servicio del Canal de la margen derecha del río Jerte, que tomamos a nuestra izquierda durante 200 m. para girar a la derecha, y pasar sobre la acequia del canal que está delante de una cancela que cruzamos para adentrarnos entre paredes de piedra por el camino señalizado por hitos verde-amarillo. Dos kilómetros después, un hito H3 nos habla de la localidad de Valdeobispo y nuestro camino, al igual que la calzada, va junto a la pared de piedra que contemplamos en frente al H3, y que queda a nuestra derecha entre hermosos encinares.
Después de caminar 1,2 Km. surge una cancela a nuestra derecha, que cruzamos no sin antes observar un miliario caído, el CIII, y delante de una pequeña pared de piedra encontramos también un grupo de otros cuatro miliarios. Pasada la cancela la ruta sigue a nuestra izquierda, y junto a la pared de piedra, entre encinas y alcornoques y señalizados por varios hitos a los 2,8 Km. una cancela a nuestra izquierda y un hito amarillo, nos indican la ruta transitable a seguir, mientras que un hito verde al frente nos marca el trazado de la calzada. A unos 600 metros por este camino, encontramos otro camino asfaltado que tomamos a nuestra derecha, no sin antes detenernos para observar un hito H3 que nos habla de la cercana población de Ahigal. Este camino asfaltado nos lleva 2,5 Km. después hasta el cruce de la carretera que une Ahigal con Oliva de Plasencia, y a escasos metros de un H3 situado frente a Casa de Ventaquemada.
A tan sólo 6 Km. de este punto se encuentra la población de Oliva de Plasencia, en cuyo caserío está situado un Albergue turístico de la Vía de la Plata. En Oliva de Plasencia se han encontrado algunas muestras arqueológicas que nos hablan de la presencia romana en esta zona, como es el caso de algunas aras y lápidas así como miliarios, uno de ellos muy cercano a su iglesia parroquial de San Blas del siglo XVI.
Desde Casa de Ventaquemada, el camino nos lleva hasta Cáparra, distante aproximadamente unos 6 km. El itinerario no guarda dificultad alguna, caminando entre encinares y vadeando algún que otro arroyo que se cruzan en nuestro itinerario, como los de las Torrucas y Charco Blanco. Un kilómetro antes de nuestra entrada en la que fue mansio romana de Capara, pasamos delante del caserío de Casa Blanca, y un hito nos indica el buen camino que, entre espesa y bella arboleda, nos lleva a contemplar el impresionante arco cuadrifronte de Cáparra, símbolo inequívoco de esta ciudad, que gracias a las intervenciones arqueológicas recientes han puesto de manifiesto su importancia histórica. Junto a este bello arco cuadrifronte se localizó el miliario CX, indicativo de las 110 millas que separaban Augusta Emerita de Capara.
Arco de Cáparra
El visitante puede adquirir un amplio conocimiento de esta ciudad emplazada en plena calzada romana, visitando su magnífico y didáctico su centro de interpretación general de la Vía de la Plata, situado a escasos metros del ya mencionado arco, y tras utilizar como camino uno de los senderos que lleva a la que fuera en otro tiempo, entrada fortificada y puerta principal de la mansio.
PARA COMER
La gastronomía es tan extensa como variada y apetecible, pudiéndose degustar carnes de cabrito o cordero en casi todo el recorrido, cochinillo frito, quesos de oveja y cabra, o patatas escabechadas. No dejan de deleitarnos los buenos jamones y chacinas ibéricas curados en estos parajes altos y fríos en épocas invernales. No faltan ricos platos de setas a base de boletos y níscalos guisados con cordero y cabrito.
Los dulces caseros y artesanales están presentes en este tramo de nuestra ruta, proliferando hornos artesanales en muchas de las poblaciones que atravesamos. Las castañas de esta zona tienen fama en toda Extremadura.
DE COMPRAS
Afamados trabajos de cuero y forja artística en Hervás, así como excelentes muebles y tallas de madera que también encontramos en Aldeanueva del Camino. Zarza de Granadilla es famosa por sus trabajos en cuero, muebles y piedras.
CAMINAR, PEDALEAR O A CABALLO
Serranías, grandes extensiones de pinares, castaños, encinares y multitud de pequeñas gargantas, son el paisaje habitual que acompaña a los aficionados al senderismo y a la bicicleta de montaña con rutas acondicionadas. Desde la A-66 es fácil llegar a Granadilla o a la histórica Cáparra, lugares estos que distan pocos kilómetros del trazado de esta carretera nacional. Desde Cabezabellosa resulta interesante atravesar la sierra en busca de la parte meridional del Valle del Jerte, divisando en nuestro recorrido algunos de los robles más grandes de Extremadura.
No faltan empresas en la comarca que ofertan la posibilidad de realizar rutas a caballo por la zona. Pesca y deportes náuticos tienen lugares de privilegio en el Embalse de Gabriel y Galán. El parapente se puede practicar en Cabezabellosa.
RUTAS ALTERNATIVAS
Por el Puerto de Honduras al Valle del Jerte y la Vera
Desde Hervás invitamos a los amantes de bellos paisajes a cruzar el Puerto de Honduras, muchas veces nevado, para conocer el Valle del Jerte y La Vera. Desde este Puerto se contemplan magníficas panorámicas del Valle del Ambroz entre abundantes bosques de castaños y robles, no faltando numerosos grupos de caballos que viven en estado semi salvaje.
Por Cabezabellosa al Valle del Jerte y la Vera
Desde Cabezabellosa se puede acercar el visitante al Valle del Jerte y desde éste también a la comarca de La Vera, pasando en nuestro camino hacia el Jerte, por parajes que son el reino de los robles, encontrándose en esta zona algunos de los más grandes y antiguos de Extremadura.
Vista del Valle del Jerte
Por Guijo de Granadilla a las Hurdes
Desde Guijo de Granadilla, el visitante se puede acercar hasta la bella comarca lindante con el Valle del Ambroz de Hurdes, situada a muy pocos kilómetros de la autovía A-66, atravesando bellos parajes hasta llegar a Casar de Palomero y desde aquí a Pinofranqueado.
QUÉ VISITAR EN LOS ALREDEDORES
Grandes extensiones dedicadas a cultivos de regadíos y la cercanía del río Jerte, acompañan al caminante en buena parte del trayecto que une a la histórica villa de Galisteo, con la que fuera importante núcleo romano de Capara, conocida en la actualidad como Cáparra.
Plasencia, a unos 9 Km., fundada en 1186 por el rey Alfonso VIII, ofrece un legado histórico artístico admirable. Su plaza mayor rodeada de bellos soportales, es el punto de inicio para cualquier visita por esta ciudad que celebra el primer martes de agosto su famoso Martes Mayor, declarado Fiesta de interés turístico regional de Extremadura. Son muchos los edificios religiosos, civiles y militares dignos de conocer en esta bella ciudad a orillas del río Jerte, pero sin duda destacan entre todos ellos sus dos catedrales, la Vieja y la Nueva. La primera de transición del románico al gótico, y la catedral nueva, unida a la vieja terminada a mediados del s.XVI por Gil de Hontañón. De entre los palacios, el de los marqueses del Mirabel del s.XV o el palacio de los Monroy, en estilo románico del s. XIII, son una buena muestra de construcciones palaciegas existentes en esta ciudad que ofrece al visitante un interesante Centro de interpretación de la ciudad medieval, situado en la conocida Torre Lucía que forma parte del amurallamiento de la ciudad de Plasencia.
Su extenso casco histórico ofrece al visitante otras construcciones civiles y religiosas, además de una de las muestras etnográficas más importantes de Extremadura, el Museo Etnográfico y Textil “Pérez Enciso”.
Abandonando las tierras regadas por el Jerte el itinerario da paso a los Llanos de la Jarilla, con abundantes encinares, y nos adentramos en el Valle del Ambroz, vecino natural de dos de las comarcas con más atractivos turísticos de Extremadura, el Valle del Jerte y de la Vera. El paisaje, como ocurre en buena parte de nuestro camino a través de Extremadura, posee una fauna donde destacan por encima de todo, una gran variedad de aves que anidan en las riberas y humedales de estas latitudes, o bien en los amplios encinares o alcornocales por los que transita la Vía de la Plata en la zona norte de Extremadura.
El Valle del Jerte posee un atractivo natural que le confiere su especial microclima durante todo el año, llamando la atención especialmente en primavera por la floración de los miles de cerezos que pueblan el valle, desde Tornavacas hasta las inmediaciones de Plasencia, su fiesta del Cerezo en Flor está declarada Fiesta de interés turístico regional de Extremadura, al igual que el Jarramplas que se celebra en Piornal en el mes de enero.
Entre los parajes más atractivos de este Valle, figura la Reserva Natural de la Garganta de los Infiernos, a la que se puede acceder desde su Centro de Interpretación en las cercanías de la localidad de Jerte.
La comarca de la Vera que, al igual que el Jerte, posee un microclima que favorece una gran variedad de cultivos y una belleza paisajística poco común, tiene en algunas de sus localidades referentes históricos de gran valor, como el Monasterio de Yuste, última morada del emperador Carlos V que se albergó durante algún tiempo en la localidad vecina de Jarandilla de la Vera, que presenta su magnífico castillo de los condes de Oropesa, y que en la noche del 7 al 8 de diciembre celebra su fiesta de los Escobazos, declarada de interés turístico.
Otro de los aspectos más bellos de esta comarca es, sin duda su arquitectura popular, de las mejores conservadas del norte extremeño y que en sus plazas y calles se celebran otras fiestas de interés turístico regional, como es el caso del Peropalo en Villanueva de la Vera durante los carnavales, o Los Empalaos en Valverde de la Vera, en la noche del Jueves Santo.
La gastronomía de estos Valles es por todos reconocida, con especial mención a las cerezas, pimentón, frambuesas, truchas, cochifrito, cabrito, licores y buenos vinos de pitarra.