Tierra de contrastes, Extremadura constituye un destino idóneo para quienes quieren entrar en contacto con una realidad nueva, sorprendente y estimulante. Un viaje a través de ella se convierte en un verdadero paseo por la historia, marcando cada recorrido con distintos telones de fondo, con los cambios de unos paisajes a otros. ¡Vívela!
PUEBLOS Y CIUDADES
Período recomendado: Primavera.
Muchos pueblos y ciudades de Extremadura son excelentes lugares para la observación de las aves, ya que ofrecen adecuados lugares para su nidificación y se encuentran próximos a sus áreas de alimentación. En ocasiones, los edificios históricos (iglesias, palacios, castillos, casas) son los emplazamientos seleccionados por las aves para nidificar por la abundancia de huecos y soportes para instalar sus nidos. Los enormes nidos de cigüeña blanca en los campanarios de las iglesias de Extremadura constituyen una de las imágenes más representativas de la región, evidenciando la íntima convivencia de las aves y el hombre en estas tierras.
Los edificios antiguos también acogen nutridas colonias de cernícalo primilla, que en ocasiones llega a superar las 50 parejas. También conviven en los mismos lugares grajilla, vencejo pálido, vencejo común y lechuza común. En los grandes puentes, algunos de ellos de la época romana, se instalan los vencejos reales, como en la ciudad de Mérida.
Los tramos urbanos del río Guadiana a su paso por Mérida y Badajoz, han sido elegidos por las garzas para instalar sus bulliciosas colonias de reproducción, ajenas, completamente a la intensa actividad humana. Estas colinas pueden superar las 2.500 parejas, constituyendo un asombroso espectáculo para los ornitólogos y también el resto de los habitantes. Igualmente llamativas son las colonias de avión común en muchos edificios y puentes, compartiendo los núcleos urbanos con la golondrina común y, en los pueblos más norteños, también con el avión roquero.
Extremadura es de las pocas regiones europeas que ha designado ZEPA dentro de los núcleos urbanos contando en la actualidad con 17 pueblos y ciudades protegidos por su importancia para las aves, especialmente por sus colonias de cernícalo primilla. Se recomiendan las visitas a las localidades de Cáceres, Trujillo, Llerena y Zafra que, además, cuentan con un gran atractivo turístico. También existen importantes colonias de cernícalo primilla en edificios históricos de la ciudad de Almendralejo (Iglesia de la Purificación) Acedera, Brozas, Belvís de Monroy, Fuente de Cantos, Garovillas, Guareña, Ribera del Fresno, San Vicente de Alcántara, Saucedilla y Jaraíz de la Vera.