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Zafra, nobiliaria y ferial

Situada al sur de Extremadura, Zafra es una localidad llena de encanto y de vida gracias a la hospitalidad de sus habitantes, los segedanos.

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Esta pequeña ciudad llena de encanto e historia, combina gastronomía, recursos naturales y servicios para que te sientas como en casa


Localización y Contacto:

Plaza de Pilar Redondo
06300 Zafra , Badajoz (Extremadura)
  • Situada al sur de Extremadura, Zafra es una localidad llena de encanto y de vida gracias a la hospitalidad de sus habitantes, los segedanos.

    Protegida por la Sierra del Castellar, Zafra es una de las localidades más encantadoras de Extremadura. De origen prerromano, existen restos que prueban su importancia como parte del territorio romano. Con la caída del califato de Córdoba queda entre los reinos taifas de Sevilla y Badajoz. En 1229 Alfonso IX de León conquista la ciudad, que más tarde se perderá, hasta que Fernando III el Santo la incorpora al Reino de Castilla en 1241. Durante el siglo XV se convierte en parte importante del señorío de Feria, se termina la muralla, y se construye el Alcázar. Destaca el papel de los segedanos en el descubrimiento de América, y ya en el XVI, XVII y XVIII la importancia de la localidad crece hasta ser parte del Ducado de Medinaceli. En el siglo XIX se convierte en municipio constitucional de Extremadura. Hoy acoge uno de los encuentros ganaderos más importantes de Europa, la Feria Internacional Ganadera de Zafra, que se celebra desde 1453.

    Zafra se convirtió en un importante foco comercial, ya que fue punto de encuentro de gremios artesanales e instituciones sociales y religiosas. Esto confiere a la ciudad un encanto especial, reconocido en 1965 cuando su casco antiguo fue declarado Patrimonio Histórico-Artístico. Puedes comenzar tu paseo por la Plaza Grande, porticada y rodeada de edificios del siglo XV, que se une a la Plaza Chica por el Arquillo del Pan y un pequeño retablo de la Virgen de la Esperancita. Cerca encontrarás la Casa del Ajimez y el Monasterio de la Encarnación (s. XVI), desde donde llegarás a la Iglesia de la Candelaria. Construida en el siglo XVI, su interior merece una visita para ver su impresionante órgano, la capilla de la Virgen de la Valvanera, el Retablo Mayor y el retablo de Zurbarán.

    Desde la Plaza del Pilar Redondo donde se encuentra el Ayuntamiento, el Palacio Conde de la Corte y las casas modernistas puedes caminar hasta el Alcázar de los Duques de Feria, hoy convertido en Parador Nacional de Turismo. Pensado para completar la defensa de la ciudad, el palacio guarda un interior propio de cualquier residencia señorial, con sucesivas transformaciones fruto del ascenso en la categoría nobiliaria de los Feria. Desde aquí podemos terminar el recorrido paseando por su calle más conocida, la calle Sevilla. En ella se alternan las marcas comerciales de hoy con históricos locales de siempre, que persisten como testigos del paso del tiempo. Dedica un momento a descansar y disfrutar de sus platos y productos de la tierra, y riégalos con un buen vino.

    Si quieres dar un paseo diferente por el campo sube a la sierra de El Castellar por el camino colorao. Con más de dos kilómetros de longitud, esta montaña está sembrada de sorpresas y de historia: pinturas rupestres, restos arqueológicos de diversas épocas o un asentamiento islamico son sólo algunos tesoros que se han quedado atrapados en estas cimas.

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