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Planes en familia

Experiencias gastronómicas, visitas a cuevas y minas abandonadas, actividades en la naturaleza, observación de aves y estrellas, propuestas refrescantes, museos increíbles… Escapadas geniales con niños por Extremadura.

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Para los peques de casa

Experiencias gastronómicas, visitas a cuevas y minas abandonadas, actividades en la naturaleza, observación de aves y estrellas, propuestas refrescantes, museos increíbles… Escapadas geniales con niños por Extremadura.

Por viejos caminos de hierro

Las cuatro Vías Verdes de Extremadura son una buena opción para caminar, andar en bici o montar en caballo mientras conoces paisajes increíbles. Estos caminos eran trazados ferroviarios que se han acondicionado para el disfrute de todos y están bien señalizados. Son estos:

  • Vía Verde de las Vegas del Guadiana. Desde Villanueva de la Serena a Logrosán por dehesas, humedales y campos de cultivo. Debido a su longitud (57 km) se recomienda hacer este camino natural en dos jornadas.
  • Vía Verde de Monfragüe. Discurre por Malpartida de Plasencia, en el Parque Nacional y Reserva de la Biosfera de Monfragüe. Una de las zonas de bosque mediterráneo mejor conservadas de la Península Ibérica, ideal para apreciar la naturaleza y observar aves.
  • Vía Verde de la Plata. En el Valle del Ambroz. Sus bosques de robles y castaños son deslumbrantes, sobre todo, en otoño. 
  • Vía Verde de La Jayona. Atraviesa varios municipios de la Campiña Sur de Badajoz y debe su nombre a la antigua mina de La Jayona. Te acompañarán dehesas, olivares y cultivos.


Sí hay playa

¿Quién dijo que aquí no hay playa? Extremadura ofrece mil y una posibilidades refrescantes para toda la familia: 1.500 kilómetros de costa interior. Más de 50 piscinas naturales, gargantas, playas fluviales y playas de embalse en lugares de gran belleza. Dos banderas azules en Orellana y Cheles. Cruceros turísticos en el Tajo (Parque Natural del Tajo Internacional), el Alagón y el Guadiana (Alqueva). Escuelas náuticas que imparten cursos de vela, windsurf y otros deportes. Barranquismo en el Valle del Jerte y La Vera…

Sierra de Gata, Las Hurdes, Valle del Jerte, Plasencia, Valle del Ambroz, La Vera y el Geoparque Villuercas Ibores Jara, en Cáceres, concentran la mayoría de las zonas de baño extremeñas. En Badajoz podemos darnos un chapuzón en lugares habilitados de La Siberia, La Serena, Vegas Altas del Guadiana, Mérida (embalse romano de Proserpina), La Codosera (río Gévora) y Cheles (Alqueva), entre otros. 

En la ciudad de Badajoz, además, hay un parque acuático con todo lo necesario para combatir el calor y pasar un rato divertido: piscina de olas, toboganes, rápidos…

Piscina Casas del Monte


En mitad de un pueblo abandonado

Los vecinos de Granadilla tuvieron que irse de su pueblo a mediados del siglo XX por la construcción del embalse de Gabriel y Galán. Desde entonces, esta villa de origen medieval está abandonada, aunque los trabajos de rehabilitación que se han hecho en las últimas décadas han recuperado su belleza y evitado el deterioro de los edificios. Destacan la muralla almohade, el castillo y la Plaza Mayor, con varias casas que mantienen la estructura original.

Impresiona pasear por sus calles e imaginar cómo era la vida en el pueblo. Al situarse en un promontorio, las vistas son maravillosas. Consulta los horarios para visitar Granadilla porque a determinadas horas la puerta de la muralla está cerrada.

 

Extremadura, de rechupete

¿Has hecho queso con tus propias manos? ¿Sabes cómo se producen el aceite de oliva y el vino? ¿Conoces la importancia de la dehesa, el hábitat donde se cría el cerdo ibérico?

En Extremadura hay cuatro itinerarios gastronómicos que programan actividades para familias con niños y que explican el origen y el proceso de elaboración de cuatro alimentos fundamentales de nuestra despensa: la Ruta del Queso, la Ruta del Aceite, la Ruta del Vino Ribera del Guadiana y la Ruta del Ibérico "Dehesa de Extremadura".

Visitas guiadas a explotaciones ganaderas, queserías, almazaras, bodegas y secaderos de jamón. Safaris por la dehesa. Paseos entre viñedos y olivos. Actividades para “ser pastor por un día”, como el ordeño y la elaboración de quesos. Degustaciones y catas. Juegos de educación ambiental y animación...

Nada mejor que un recorrido por la gastronomía extremeña con los consejos y la experiencia de los productores locales.

 

Aventura en el museo

Extremadura tiene excelentes museos que explican la historia de la Humanidad y albergan valiosas colecciones de arte y muchas curiosidades. Estas tres sugerencias incentivarán el interés de nuestros pequeños exploradores:

  • El Museo Nacional de Arte Romano de Mérida (MNAR), uno de los más visitados de la red de museos del Estado, reúne los hallazgos arqueológicos de Emerita Augusta y permite conocer cómo era España en tiempos del Imperio Romano. Verás esculturas, mosaicos, monedas y utensilios de hace 2.000 años, incluidos juguetes que usaban los niños. El MNAR organiza numerosas iniciativas infantiles, sobre todo, en periodos vacacionales.
  • En Malpartida de Cáceres, cerca de la ciudad de Cáceres, se sitúa uno de los museos más originales de todo el país: el Vostell Malpartida, creado por el artista alemán Wolf Vostell. Este enamorado de Extremadura ideó un museo perfectamente integrado en el entorno de Los Barruecos, en el que los niños alucinarán con las obras de arte realizadas con automóviles, motos y televisores. ¿Sabías que las cigüeñas hacen sus nidos en una escultura de 16 metros de altura, formada por el fuselaje de un avión de combate, dos coches, monitores de ordenador y tres pianos?
  • En Puebla de Alcocer, en La Siberia, hay un museo muy curioso dedicado al “gigante extremeño”, un vecino de 2,30 metros de altura que vivió en el siglo XIX. Se llamaba Agustín Luengo Capilla y pasó parte de su vida trabajando en un circo. Podrás ver una réplica de su enorme bastón, un par de botines que le regaló el rey Alfonso XII y otros objetos.

Museo Vostell


Viaje al centro de la Tierra

Siguiendo los pasos de Verne, te proponemos tres lugares para vivir una aventura subterránea:

  • Cuevas de Fuentes de León. Situadas en el municipio del mismo nombre, en el sur de Extremadura, son Monumento Natural por su valor paisajístico y ecológico. Se visitan varias cuevas de origen kárstico, entre ellas, la del Agua (la más grande y conocida, con un lago interior de unos 250 metros cuadrados y grabados rupestres). Esta cavidad ha sido declarada Lugar de Interés Comunitario (LIC) para proteger una importante colonia de murciélagos.
  • Mina La Jayona. Seguimos en el sur de Badajoz y en un enclave que también es Monumento Natural. Esta vieja explotación minera de hierro, abandonada en 1921, está en Fuente del Arco y tiene un gran interés geológico, lleno de flora y fauna. Vale la pena recorrer sus galerías y pozos descubriendo las luces y los sonidos que varían según la época del año.
  • Mina Costanaza. En Logrosán se extraían fosfatos para la fabricación de abonos. Estuvo activa entre 1863 y 1946. La visita comienza en el Centro de Interpretación del Fosfato, sigue en el polvorín, que alberga una sala negra de minerales fluorescentes, continúa en la mina, donde se recorren las antiguas galerías, y finaliza en el Museo Geológico y Minero.

 

El paraíso de las aves

Extremadura es uno de los mejores lugares de Europa para ver aves, desde grandes rapaces a pájaros más pequeños con colores muy vistosos, como abejarucos, oropéndolas o jilgueros. Las tres Reservas de la Biosfera (Monfragüe, Tajo Internacional y La Siberia), el Parque Natural de Cornalvo, a pocos kilómetros de Mérida, y otros espacios protegidos reciben la visita de pajareros de los más diversos países, pertrechados con cámaras, prismáticos y telescopios.

En tu escapada con la familia déjate asesorar por los expertos del Club Birding in Extremadura, que reúne a decenas de alojamientos, guías especializados, empresas de actividades y oficinas de turismo. Estos profesionales te llevarán a los mejores lugares de observación, te darán consejos para realizar fotos inolvidables y te guiarán por rutas a pie, en bicicleta y 4x4.

Y es que aquí puedes observar más de 330 especies de aves durante todo el año, un número que difícilmente verás en otros sitios.

Además, en varias ciudades extremeñas, como Cáceres, Plasencia, Trujillo y Zafra, tienes a tu alcance unas 60 experiencias turísticas relacionadas con un pequeño halcón llamado cernícalo primilla. Talleres de dibujo y fotografía, rutas y paseos en bicicleta son algunas de las actividades del proyecto Urban Birding, creado para promocionar y conservar esta ave amenazada.     

Cuando viajes por nuestra región, no olvides unos prismáticos y un cuaderno de campo para anotar y dibujar todos los pájaros que veas en el campo y en la ciudad.

Aves

 

Bajo un cielo estrellado

¿Eres capaz de identificar la Osa Mayor? ¿Y Venus? El cielo de Extremadura es ideal para contemplar planetas y estrellas. La baja contaminación lumínica; el clima benigno, que nos brinda un buen número de días despejados al año; la existencia de miradores espectaculares; y la implicación de instituciones y empresas para impulsar esta actividad hacen de la región un paraíso tanto para los expertos como para los intrépidos astronautas y astrónomos de casa.

Por toda la geografía extremeña es fácil encontrar lugares maravillosos para observar el cielo nocturno, como Las Hurdes, Tajo Internacional, Valle del Jerte, Valle del Ambroz, Sierra de Gata, La Siberia, Sierra Suroeste, Campiña Sur y Tentudía, entre otros. Merecen una mención aparte Monfragüe y Alqueva, territorios que tienen el certificado de destino Starlight, que acredita unas condiciones idóneas para el astroturismo.

En Trujillo, los niños lo pasarán pipa en el planetario instalado en el Conventual de San Francisco, edificio del siglo XVI. Es el planetario móvil más grande de España.

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